La Universidad de Harvard desarrolla un método fiable de detección de incapacidad para conducir producida por THC

La Universidad de Harvard desarrolla un método fiable de detección de incapacidad para conducir producida por THC
La Universidad de Harvard desarrolla un método fiable de detección de incapacidad para conducir producida por THC

Una investigación llevada a cabo en el Hospital General de Massachusetts por el Centro de Medicina de la Adicción de la Universidad de Harvard está desarrollando un método fiable para detectar incapacidad para conducir o manipular maquinaria pesada debido al THC.

Actualmente, los métodos de detección de cannabis en el organismo sólo hacen eso, constatar la presencia de componentes del cannabis en él. Cabe decir que los cannabinoides son liposolubles, es decir, se adhieren con facilidad a las grasas. Por ello una persona puede dar positivo en cannabis incluso meses después de haber hecho uso de la planta, dependiendo del método analítico utilizado. Sobra decir que estos métodos tampoco distinguen entre usos recreativos o terapéuticos del cannabis, pues no están pensados para detectar aisladamente metabolitos de THC, CBD u otros cannabinoides específicos.

La investigación liderada por Jodi Gilman toma un enfoque distinto. En vez de analizar la presencia de componentes del cannabis en el organismo, a través de un técnica de reconocimiento de imágenes llamada espectroscopia funcional de infrarrojo cercano (fNIRS, por sus siglas en inglés), están buscando patrones neuronales característicos de la incapacidad producida por el uso intenso de THC. 

En el estudio, 169 consumidores de cannabis se sometieron a imágenes cerebrales fNIRS antes y después de recibir THC oral o un placebo. Los participantes que reportaron intoxicación después de recibir THC oral mostraron una mayor concentración de hemoglobina oxigenada (HbO), un tipo de firma de actividad neuronal de la región de la corteza prefrontal del cerebro, en comparación con aquellos que informaron intoxicación baja o nula.

Este enfoque tiene otras ventajas. La tecnología detrás de fNIRS es sencilla, probada y económica. Permitiría realizar tests de un modo sencillo, y no sería necesario custodiar muestras biológicas. Según Gilman, “necesitamos un método que no penalice a los usuarios de cannabis medicinal u otros con cantidades insuficientes de cannabis en su sistema para afectar su desempeño. Si bien requiere más estudio, creemos que los tests basados en imágenes cerebrales podría ofrecer una objetiva, práctica y muy necesaria solución”.

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