Icono del sitio Blog

Vaporización con cannabis: cómo funciona, qué tipos existen y cuál te conviene

La vaporización de cannabis ya no es “la alternativa curiosa” al clásico porro: hoy es una forma de consumo consolidada, más limpia y con una experiencia sensorial muy distinta. Pero no todos los vaporizadores funcionan igual ni producen el mismo tipo de vapor. Por eso, si estás pensando en pasarte a la vaporización —o mejorar tu propio equipo— es clave entender los dos grandes tipos de calentamiento: conducción y convección.

1. Vaporización por conducción: rapidez y portabilidad

La conducción calienta la hierba por contacto directo con una superficie caliente.
Es el método típico de dispositivos compactos, como los PAX PLUS, PAX Mini o vaporizadores portátiles muy discretos.

Ventajas
✔ Calentamiento rápido
✔ Equipos pequeños y fáciles de llevar
✔ Sesiones cortas, ideales para uso diario

Ideal para: quienes buscan discreción, rapidez y facilidad.

2. Vaporización por convección: sabor puro y vapor más suave

La convección funciona calentando aire que pasa a través del cannabis, liberando cannabinoides y terpenos sin quemarlos. Es el sistema de equipos como el Volcano o el Mighty.

Ventajas
✔ Mejor sabor
✔ Vapor más suave y homogéneo
✔ Extracción más completa de THC, CBD y terpenos

Ideal para: amantes del sabor, sesiones largas, consumo en casa y uso medicinal.

3. Sistemas híbridos: un poco de cada mundo

Algunos vaporizadores combinan ambos métodos para equilibrar rapidez y calidad de vapor. Funcionan muy bien para quienes quieren versatilidad sin renunciar a rendimiento.

¿Qué recomendamos desde el club?

Vaporizar no es solo un cambio de dispositivo: es una forma completamente nueva de consumir cannabis, más consciente, más eficiente y, para muchas personas, mucho más agradable.

Salir de la versión móvil