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Spannabis 2026 en Bilbao con nuevo año, nueva sede, misma energía

Bilbao se convirtió en uno de los epicentros de la cultura de la marihuana con la llegada de Spannabis y la celebración de la Spannabis Champions Cup. Un cambio de escenario que no ha pasado desapercibido y que, más allá del propio evento, deja algunas lecturas interesantes sobre el momento actual del sector.

La edición de 2026 ha destacado por una alta participación, tanto a nivel de público como de expositores. A pesar del traslado desde Barcelona, la respuesta ha sido sólida: stands llenos, flujo constante de asistentes y una presencia internacional que confirma que Spannabis sigue siendo una referencia dentro del calendario europeo. No era evidente que el cambio de ciudad fuese a mantener ese nivel, pero Bilbao ha respondido con una acogida que, al menos en esta primera edición, parece haber funcionado.

El ambiente durante el fin de semana combinó lo esperable —stands, novedades, presentaciones— con algo más difícil de medir: la sensación de estar ante una escena que sigue creciendo, pero que también empieza a redefinirse. Cada vez resulta más evidente la coexistencia entre una lógica más comercial, orientada a producto y marca, y otra más comunitaria, donde el foco sigue estando en el uso responsable, el conocimiento compartido y los espacios colectivos.

En paralelo, la Spannabis Champions Cup volvió a poner sobre la mesa uno de los elementos más característicos de este tipo de encuentros: la evaluación y reconocimiento de flores y extracciones. Entre los resultados, destacaron perfiles con alta carga terpénica y una clara apuesta por la intensidad aromática más que únicamente por el porcentaje de THC. 

Resultados del Spannabis Champions Cup 2026

En esta oportunidad los campeones de la copa fueron: 

Categoría Sativas

Categoría Indicas: 

Categoría CBD:

Categoría Rosin:

Categoría Hash:

Más allá del palmarés, este tipo de competiciones reflejan tendencias, estándares de calidad y también ciertas inercias dentro del sector. Qué se premia, cómo se valora y qué perfiles destacan no es algo neutral, y dice mucho sobre hacia dónde se está orientando el uso.

También merece mención el congreso paralelo, que volvió a reunir a expertos, activistas y profesionales en torno a distintas mesas y ponencias. Este año, el foco ha estado especialmente en la regulación en Europa, los límites del modelo actual en países como España y el avance de marcos legales más definidos en otros territorios. Se repitió una idea que ya viene apareciendo en ediciones anteriores: el desfase entre la normalización social del cannabis y su encaje legal sigue siendo uno de los grandes puntos de fricción.

Si se compara con la edición de 2025 en Barcelona, el cambio es evidente en lo logístico y en el contexto, pero menos en el fondo. Barcelona ofrecía un entorno ya consolidado, con una cultura de clubes más visible y una relación más integrada con el evento. Bilbao, en cambio, plantea un escenario distinto, donde el evento aterriza con fuerza pero aún tiene margen para adaptarse al tejido local. Aun así, en términos de asistencia, participación y repercusión, el nivel se ha mantenido, lo cual no era un reto menor.

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